20 febrero
SUEÑO
Sueño con ver el sol. Escapar de mi cuerpo. Espero cada mañana comprobar cómo mis alas
me ayudan a remontar el vuelo hacia las estrellas.
A un mundo de dulces e ilusiones. A un estado donde no exista la edad. Donde la sonrisa sea obligada. Donde las prisas, el dolor y la maldad sólo sean un mal recuerdo.
Sueño con ver el sol. La noche se aleja dormitando, bostezando ya de sueño. Y, entonces, despierto.
Y seguir viviendo. No sentir mis años en el alma. Aunque mi cuerpo se resienta por ellos. Y escuchar los lamentos de aquellos que se sienten viejos. Respirar profundo para no tener miedo.
Sueño con seguir soñando. Despierta. Paciente. Riendo. No dejar que nada ni nadie tapen la luz, el resplandor de mis silencios.
Sueño con ver el cielo. Que las gotas de lluvia no me nublen la mirada. Mis lágrimas no me impedirán seguir mirando el Universo.
Sueño contigo hoy. Sigo soñando. Siempre. Recuerdos. Viejos. Como si no pasara nunca el tiempo. Como la niña que hasta ayer fui. Como la niña que, en realidad, todavía siento.
Y digo adiós a la noche. A los malos tiempos. A los remordimientos. A las esperanzas que, por fin, me convenzo que nunca serán, que no volverán. A lo que me causa dolor le cedo el asiento. No todo puede ser perfecto.
Y me agarro a tu mano para seguir creciendo. Para espantar los dramas. Para sentir que siento.
Para resistir esos malos momentos. Que vienen, que van , que siguen aquí, que no se marcharán por mucho que llore, por más que lo intento. No todo es perfecto.
Y sigo soñando en un mañana de sol. En una noche sin viento. Donde las estrellas iluminen mi tiempo. Donde los planetas rían felices al contemplar el Universo.
Y doy gracias por poder soñar. Por decirte lo que pienso. Porque, a pesar de los momentos duros, tristes, resecos, puedo contar que sueño. Y mis labios pueden besar, mis brazos se vuelven locos por abrazar, mis ojos brillan más cuando a mi lado estás.
Y quiero soñar con que un día todos mis sueños vean la luz. Agradecer que, cada mañana, me puedo levantar. Y puedo soñar. Porque llega un día más. Para vivir, para luchar, para llorar, para reír, para mirar el sol, para respirar.
Sueño con seguir soñando…